miércoles, 24 de octubre de 2018

II CUERPO POLACO EN LA BATALLA POR MONTECASSINO


Una y otra vez se habían estrellado las tropas aliadas contra los montes que se alzaban tras los ruinosos muros de la abadía. Esta, como recordaran amargamente años después los veteranos, lo veía todo y lo controlaba todo. Americanos, ingleses, maoríes, Kiwis, tropas coloniales lo habían intentado en tres cruentos ataques, pero sería el cuarto intento el que por fin doblegaría la tenaz resistencia germana. Bautizado como Operation Diadem (Diadema) en él las tropas polacas del General Anders tendrían un papel protagonista al ser las destinadas a la toma del monasterio. Sus hombres nunca imaginaron que deberían pagar un pecio tan alto por su entrada en la historia.



 Operación Diadem
Ideada con el fin de terminar con la resistencia que ofrecía la abadía y enlazar con las asediadas tropas de Anzio, buscaba saturar las defensas alemanes con un ataque masivo de tal modo que les impidiese realizar un apoyo artillero efectivo a todas sus defensas.

El II Cuerpo de los EE.UU atacaría siguiendo la línea de la costa a lo largo de la ruta 7 dirección Anzio-Roma, a su derecha en Cuerpo Expedicionario Francés de Juin atravesaría la cabeza de puente en el Garagliano y tomaría los Montes Aurunci que separaban la línea costera del Valle del Liri. El XIII Cuerpo Británico cruzaría el Gari, seguido por el I Cuerpo Canadiense en reserva, y remontaría el valle del Liri enlazando en la nacional 6 con el Cuerpo Polaco de Anders encargado de flanquear y propiciar así la caída de la abadía. Una vez conseguida la ruptura se buscaba tras conseguir la unión con el VI Cuerpo en Anzio embolsar al Ejército Alemán en retirada y tomar Roma.

Plan de Operaciones
Para cumplir sus objetivos Anders diseño un plan de operaciones basado en la toma de dos de los reductos principales de las defensas alemanas, cota 593 y el Colle San Angelo, una vez capturados se aislaría la abadía al conseguir visualizar el valle del Liri y el sistema de comunicaciones alemán. Se buscaba un ataque simultaneo contra ambas posiciones para evitar la cooperación del fuego artillero y dispersar las reservas, dejando el monasterio y el Passo Corno sometidos a un intenso fuego a fin de evitar su implicación en la batalla. Dado el reducido tamaño del II Cuerpo Polaco se lanzarían todas las fuerzas disponibles al ataque sin poder contar con reserva alguna.

Ambos objetivos asignados por sorteo a cada una de las divisiones se distribuyeron así:

5ª División de Infantería Kresowa: 5 Kresowa Dywizja Piechoty al mando de Nikodem Sulik tomaría Colle San Angelo y las cotas 575,505,452 y 447, una vez ocupadas apoyaría con su fuego la progresión de los británicos por el Liri y la toma final de la abadía.



3ª División de Fusileros Carpática 3 Dywizja Strzelców Karpackich: a las órdenes de Bronisław Duch asaltaría las cotas 593-569 y Massa Albaneta, para una vez tomados girar a la izquierda y siguiendo el eje Massa Albaneta-Monasterío conquistar la abadía.





Primer Asalto: 11-12 de Mayo.

Soldados, ha llegado el momento de la batalla. Hemos esperado mucho por vengarnos y castigar a nuestro enemigo hereditario. Junto a nosotros lucharán divisiones británicas, norteamericanas, canadienses y neozelandeses, así como tropas francesas, italianas e indias. La tarea que se nos ha asignado cubrirá de gloria el nombre del soldado polaco en todo el mundo. En este momento, los pensamientos y los corazones de nuestra nación entera estarán con nosotros. Confiando en la justicia de la divina providencia, avanzamos llevando en el pecho la sagrada divisa Dios, Honor, Patria.

W.Anders, comandante del II Cuerpo Polaco

Con estas palabras en mente a la 1 de la madruga del 12 de mayo y tras una barrera artillera de 2 horas las divisiones polacas se lanzaron a la toma de sus objetivos.



En un principio el ataque progresó según lo previsto y la 1ª Brigada de Fusileros tomó la cota 593, remontó el barranco en dirección a Massa Albaneta y se lanzó sobre la cota 569 que protegía el acceso al monasterio mientras que las unidades de la Kresowa peleaban por la conquista de la cumbre del denominado Cerro Fantasma.

Sin embargo pronto la resistencia alemana se hizo feroz y en medio de contraataques y fuego de artillería los polacos se vieron clavados en sus posiciones, a lo largo del día se sucedieron durísimos combates, muchas veces cuerpo a cuerpo, en los cuales tras 5 ataques consecutivos los últimos defensores de la 593, un oficial y 7 hombres, fueron expulsados de la cima. Anders antes las graves pérdidas que estaban sufriendo ambas unidades, no tuvo más opción que cancelar el ataque y regresar al punto de partida.



Segundo Asalto: 17-18 de Mayo.

A pesar del fracaso en el asalto polaco la presión aliada poco a poco consigue minar las defensas alemanas y tanto los franceses como los americanos en la costa hacen retroceder a los germanos. Con la línea Gustav rota las posiciones del eje entorno al valle del Liri se vieron en una situación muy complicada, esto aprovechado de inmediato por lo británicos propició que Leese al mando del VIII ordenase al avance de la 78º División por la nacional VI y que los polacos intentaran un nuevo asalto que enlazase por detrás del monasterio con los británicos y forzar la caída final de Monte Cassino.



El 17 de mayo a las 7 de la mañana iniciaron el asalto los batallones de refresco de las dos divisiones, siguiendo el plan inicial las unidades avanzaron tras una barrera de artillería consiguiendo tomar el Cerro Fantasma, San Angelo, parte de la cota 593 y la garganta. A pesar de las graves pérdidas se decidió proseguir el ataque al día siguiente utilizando unidades ya “quemadas” en los combates del 11-12 de mayo, una compañía de comandos y unidades formadas de urgencia con personal de servicio y artilleros.

La mañana del 18 la resistencia alemana parecía ceder, esa misma noche habían recibido la orden de retirarse para evitar ser cercados, y pronto una bandera blanca pudo ser visible desde el puesto de observación artillero del coronel Lakinski. Advertidos sus superiores se envió una patrulla del 12º de lanceros al mando del teniente Gurbiel, sin encontrar oposición a las 9:30 conseguían alcanzar los muros del monasterio y tomar prisioneros a los heridos dejados atrás por los alemanes. Finalmente a las 9:50 un gallardete del 12º se elevó simbólicamente sobre las ruinas de la abadía, acompañado por los sones de corneta del Krakow Hejnal, Cassino ya era parte de la historia.



En los combates por la abadía y las posteriores acciones de Pizzo Corno y Piedimonte supusieron hasta su retirada del frente el 29 de mayo un coste entre muertos, heridos y desaparecidos de 281 oficiales, 3498 soldados y suboficiales.

Hoy en día cientos de ellos junto al cuerpo de Anders, fallecido en el exilio, yacen en el cementerio polaco que cubre una de las laderas de la colina. Allí en el monumento que los recuerda se puede leer el siguiente epitafio:


Los soldados polacos
Por nuestra libertad y la tuya
Han dado nuestras almas a Dios
Nuestros cuerpos a la tierra de Italia
Y nuestros corazones a Polonia.



Personajes
Sin duda todos los que padecieron esta terrible batalla pueden considerarse héroes y deberían ser recordados como tales. No obstante me resulta imposible mencionarlos a todos y es por ello que en su memoria me gustaría incluir la biografía de su querido general, de su aún más estimada esposa, del hombre que denunció ante el mundo en sus escritos la terrible injusticia de Katyn y como no, la del soldado más peculiar que seguramente combatió en la campaña italiana.


Władysław Anders: una vida al servicio de Polonia
Anders nace el 11 de agosto de 1892 en la localidad polaca de Krośniewice-Błonie, cerca de Kutno, parte del Imperio Ruso. Durante sus estudios en la Universidad Técnica de Riga Anders se convirte en miembro de la fraternidad de estudiantes polacos Arkonia. Alistado en el ejército zarista como un joven oficial de caballería participara en la Primera Guerra mundial en el 1º Regimiento de Lanceros Krechowieck. Al término de la guerra, se une al renacido ejército polaco de la nueva república al mando del 15 Regimiento de ulanos de Poznań.

En septiembre de 1939 al mando de una brigada de caballería durante el estallido de la Segunda Guerra Mundial es herido durante los combates y cae prisionero de las fuerzas soviéticas.Encarcelado, primero en Lvov (entonces Lwów) y más tarde en la tristemente famosa prisión de Lubianka en Moscú donde es sometido a tortura. Tras el ataque alemán contra la Unión Soviética, 22 de junio de 1941, Anders es liberado por los soviéticos con el objetivo de formar un ejército polaco con los numerosos prisioneros y deportado en manos del Ejército Rojo. Sin embargo continuas diferencias con las autoridades soviéticas y sus negativas a dar información sobre los oficiales desaparecidos tras su captura en la campaña de 1939, así como la escasez de armas, alimentos y ropa, llevó al trasladado en un épico éxodo al ya conocido como Ejército de Anders y un contingente considerable de civiles polacos a través del Corredor Persa en Irán, Irak y Palestina.



Andes participa con su II Cuerpo Polaco en las campañas del norte de África y en Italia, donde alcanzaría fama tras la captura de Monte Cassino en mayo de 1944. Tras la batalla el II Cuerpo permaneció en Italia hasta el final de la guerra, luchando en la costa del Adriático y en el valle del Po.  
Una vez finalizada la guerra, el Cuerpo II es desmovilizado y 98.000 de los 112.000 hombres supervivientes deciden establecerse en el oeste y no regresar a una Polonia gobernada por un régimen comunista títere de la URSS. Anders ante la certeza de un encarcelamiento o muerte casi segura opta por el exilio y en 1946 es desprovisto de su rango dentro del ejército y de la ciudadanía polaca. En 1948 se casa con la conocida actriz polaca Irena Anders con la que permanecería el resto de su vida.

Afincado en Londres publicaría sus memorias en An Army in Exile y permanecería dentro del gobierno polaco en el exilio hasta su muerte el 12 de mayo de 1970. Enterrado, de acuerdo con sus deseos, junto a sus hombres en el cementerio de guerra polaco de Monte Cassino yace allí junto a su esposa siendo hoy en día un lugar de peregrinaje para todos los polacos que visitan Italia.

Tras la caída del comunismo y la instauración de la democracia en Polonia es restituido de su ciudadanía y rango militar a título póstumo.



Irena Anders, primera dama polaca en el exilio
Bautizada como Iryna Jarosiewicz en Bruntál (actual República Checa), se cría el seno de una familia con tradición musical, hija de Nicholas Rusin, un sacerdote unita, vivió desde 1926 en la ciudad polaca de Lvov donde estudió canto y piano en la de Música de Polonia. Tras el estallido de la Segunda Guerra Mundial interrumpe sus estudios y se une a la banda de música de Henryk Wars utilizando el nombre artístico de Renata Bogdańska. Dando numerosos conciertos en la URSS, con la salida de las tropas de Anders se une al éxodo y sigue al ejército en su periplo por Irán, Irak, Palestina, Egipto e Italia. Al término de la batalla de Monte Cassino, ella y su grupo aparecieron en la parte superior del monasterio, cantando por primera vez (con su primer marido Guido Boruckim) la ya famosa canción amapolas rojas en Monte Cassino. 

Esta es sin duda alguna una de las más míticas canciones de guerra polacas y su melodía fue compuesta durante el segundo asalto de las tropas polacas al monasterio la noche del 17 al 18 de mayo. Su autor, Alfred Schütz, era un compositor, actor y miembro del Teatro de los Soldados con sede en Campobasso. Sus dos estrofas iniciales fueron escritas por Feliks Konarski, poeta, autor de canciones y también miembro del II Cuerpo Polaco, el resto se escribiría unos días más tarde.

Una última estrofa se escribiría un cuarto de siglo después, en 1969, para celebrar el 25 aniversario de la batalla. El 18 de mayo de 1944, al día siguiente la composición de la canción, los polacos atacaron y capturaron el monasterio de Monte Cassino. Más tarde ese mismo día, la canción fue interpretada por primera vez ante el General Anders para celebrar la victoria polaca. De gran popularidad, fue ampliamente reproducida en Polonia y EEUU, convirtiéndose en todo un himno que llegó a ser prohibido durante la era estalinista en un intento de minimizar la memoria de la participación de las fuerzas armadas polacas en el Oeste.



Irena al término de la guerra se traslada a Gran Bretaña donde trabaja como artista con Marian Hemar y Konarski Feliks (Ref-Rhin). En 1948, se casa con el general Wladyslaw Anders y pasa a realizar el papel no oficial de primera del gobierno polaco en el exilio además de trabajar para la BBC (entre 1958-1962) y Radio Free Europe.

Por orden del presidente, Lech Kaczynski, el 12 de mayo de 2007 "por su contribución a la independencia de la República de Polonia” fue galardonada con la Cruz de Comandante de la Orden Polonia Restituta. 

Falleció el 29 de noviembre de 2010 en Londres siendo enterrada con su marido 21 de mayo 2011 en el cementerio polaco de Monte Cassino.




Józef Czapski: escritor, pintor y soldado polaco
Józef Marian Franciszek hrabia Hutten-Czapski de Leliwa nace el 03 de abril 1896 en Praga dentro del seno de una antigua familia aristocrática. Czapski pasa la mayor parte de su infancia en la casa familiar de Przyłuki cerca de Minsk, donde su padre servía como gobernador zarista. En 1915 se gradúa en el Instituto en San Petersburgo y se une al cuerpo de cadetes. En 1917 se une al regimiento de caballería polaca Krechowce parte del I Cuerpo Polaco del ejército Zarista. Tras la revolución rusa de 1917 se instala en la renacida Polonia donde ingresa en la Academia de Bellas Artes de Varsovia bajo la tutela de Stanisław Lentz. En 1920 con el inicio de la agresión soviética deja la academia y se une como voluntario al ejército.

Durante la guerra recibe por sus méritos la Militari Virtuti, la más alta condecoración militar polaca. Al término del conflicto ya en 1921, Czapski ingresa en la Academia de Bellas Artes de Cracovia, donde tiene como profesores a Wojciech Weiss y Pankiewicz Józef. Buscando desarrollar su arte deja Polonia y se instala en Paris donde comienza a celebrar exposiciones de su obra y escribir diferentes ensayos sobre arte, literatura y filosofía.

Regresa a Polonia en 1932 y en 1939 ante la inminente invasión alemana regresa al ejército. Capturado por los soviéticos es detenido en diferentes campos de prisión y trabajos, siendo unos de los pocos oficiales polacos que evitaron la masacre de Katyn.

Tras la invasión alemana de 1941 y la firma del acuerdo Sikorski-Mayski, Czapski es liberado y se une al nuevo II Cuerpo Polaco al mando del general Anders. Por orden directa de este es encargado de investigar la “desaparición” de los oficiales polacos que habían estado en cautiverio y de los cuales en ese período aún se desconocía su paradero. Nunca recibió una respuesta satisfactoria por parte de las autoridades soviéticas, narrando sus experiencias en dos libros, Recuerdos de Starobyelsk (1944) y en Tierra Inhumana (1949).

 Evacuado el ejército de Anders a través de Oriente Medio comienza a escribir para los periódicos polacos del ejército Orzel Biały ("Águila Blanca") y Kurier Polski ("El Correo de Polonia). Termina la guerra en Roma para una vez licenciado trasladarse a Francia en 1946. Allí junto a Gustaw Herling-Grudzinski y Jerzy Giedroyc, establece el Literacki Instytut (Instituto Literario) en Maisons-Laffitte, donde publica para la emigración polaca a través de la revista literaria "Kultura". Fallece en la localidad francesa de Maisons-Laffite en 1993.

Czapski fue galardonado con la Cruz de Plata de la Orden de Virtuti Militari (1918-1920) y la Cruz de Comandante de la Orden de Polonia Restituta (1990).







Wojtek, el oso soldado de Montecassino
La curiosa historia del soldado Wojtek comienza en 1942 cuando unos soldados polacos acantonados en Hamadán, Siria, compran a un joven local un cachorro de oso pardo sirio. Alimentado con lecha condensada pronto se convirtió en una popular mascota motivo por lo cual fue oficialmente llamado a filas e incluido en los estadillos de la 22ª Compañía de Artillería del II Cuerpo Polaco. Con ellos viajaría por Siria, Palestina, Egipto e Italia.

Ya crecido y con una “curiosa” dieta basada con frutas, mermelada, miel, cerveza y cigarrillos compartía las mismas “comodidades” que el resto de sus camaradas, tiendas de campaña, camiones de carga e incluso acarreando cajas de municiones a las baterías. Tal era su fama que se aprobó su silueta en blanco portando un proyectil de artillería sobre fondo verde como insignia oficial de la 22 Compañía de Transportes

Al término de la guerra y mientras esperan la desmovilización, se traslada con unidades del II Cuerpo a Escocia donde rápidamente se hace famoso entre la población local y la prensa. Tras ser licenciado el 15 de noviembre de 1947 pasa el resto de sus días en el zoo de Edimburgo donde recibirá la visita de numerosos veteranos hasta su muerte en 1963

Existen placas conmemorativas en el zoológico de Edimburgo, en el Imperial War Museum así como una estatua en el Instituto Sikorski de Londres.





Montecassino Battlefield Tour
¿Cómo llegar a Cassino?
Tomando Roma como punto de partida, unos 140 Km separan la ciudad eterna de Cassino, se presentan como opciones de transporte más cómodas el tren o el coche.

Desde Termini salen todos los días diversos trenes dirección Cassino, sin embargo dado que una vez allí la posibilidad de utilizar el transporte público para visitar los lugares más emblemáticos del campo de batalla es nula opté por alquilar un coche en la propia Termini y conducir por la A1 dirección Nápoles hasta tomar la salida que nos lleva a la ciudad, el peaje son unos 7-10 € aproximadamente. Otra ventaja al utilizar un coche es la posibilidad de regresar por la costa tomando la carretera a Formia y subiendo siguiendo el mar pasar por Anzio y Nettuno antes de regresar a Roma.

¿Dónde alojarse en Cassino?
Existen diferentes hoteles y un camping en la ciudad, yo escogí un 3 estrellas (http://www.albahotel.it/), por su cómoda situación junto al cruce que nos llevará a la abadía. Resultó ser una óptima elección, bien de precio, buenas instalaciones y personal amable se encuentra a unos metros de un supermercado, la oficina de turismo y al centro de la ciudad en un corto y agradable paseo de 10 minutos.

La Visita a Montecassino
Tomando la sinuosa carretera que asciende a la abadía, perfectamente señalizada, curva a curva contemplando el espectacular panorama que se abre desde las ventanillas del coche uno toma rápida conciencia del porqué de su importancia y fácil defensa.

Ya ganada cierta altura sobre el valle se llega a la altura de Roca Janula con su castillo y el monumento a la paz. La fortaleza medieval estaba en restauración y no pude acceder a su interior pero si rodear sus muros y fotografiar el patio desde la puerta y el pequeño monolito dedicado a los hombres del Essex que tenazmente y en un épico combate consiguieron mantener la posición.





Continuamos el ascenso y poco antes de llegar al monasterio se puede ver un picacho rocoso que destaca junto a la carretera, se trata de la colina 435 o del ahorcado o verdugo, apodada así por unos restos metálicos que les parecían a los soldados aliados un cadalso.

Poco después llegamos al monasterio, de entrada gratuita pero al igual que en muchas iglesias italianas guarda un protocolo a la hora de vestir, ya sabéis ni camisetas de asas ni faldas o pantalones que queden por encima de la rodilla. La abadía sorprende por su tamaño y la dimensión de los sillares que traspasa el arco de entrada que da pasó a una sucesión de patios y claustros intercomunicados. Totalmente reconstruida aún se pueden observar daños del bombardeo en aquellas piedras y estatuas rescatadas de los escombros. La visita no nos permite recorrer más que una pequeña parte del inmenso recinto pero si llegar a la iglesia, su cripta y un patio con unas espectaculares vistas sobre el Dead Valley, Colina 583, Snakeshead Ridge y el Cementerio Polaco.







Abandonando la abadía y deshaciendo el camino se toma un cruce a la izquierda, está indicado como tal, que nos conducirá por una estrecha carretera al parking del camposanto. Una vez estacionado el coche tomar el sendero que se abre a la derecha, tras caminar unos metros podréis vislumbrar entre los árboles el blanco anfiteatro de ordenadas lapidas que cubren la ladera de la colina. Coronado por una gigantesca águila contiene las tumbas del General Anders y su mujer, muertos en el exilio y enterrados allí por propia decisión. Completan el cementerio un altar para celebrar las numerosas misas que grupos de polacos realizan y una gran Virtuii Militari siempre rodeada de ofrendas florales.







Regresando al parking veréis indicado en un pequeño monolito de piedra el camino que nos conducirá a los diferentes monumentos que jalonan el campo de batalla de Montecassino. El sendero semi asfaltado se hace algo duro por lo que calzado cómodo y agua se harán imprescindibles. 



Comenzando por una gran recta que transcurre en un suave ascenso paralela al cementerio se llega a un cruce que nos permitirá girar a la derecha o continuar de frente, si os adentráis entre la zona arbolada que veréis a la izquierda podréis ver restos de trincheras ya semienterradas.

Tomando el camino de la derecha se inicia el ascenso que tras unos 20 minutos nos conducirá a lo alto de la colina 583 y del monolito dedicado a los caídos polacos. Esta colina, con unas vistas panorámicas espectaculares sobre el monasterio y el valle del Liri, conforma un punto clave en el sistema defensivo alemán al taponar el acceso de los aliados desde Snakehead Ridge a la abadía.






Iniciamos el descenso, y nuevamente en el cruce tomaremos el otro sendero, este bordeando la colina 583 nos llevará a las ruinas de la granja Albaneta. El camino, no se puede llamar carretera, presenta una fuerte pendiente a la izquierda y una abrupta pared a la derecha, en ella si tenéis ojo podréis encontrar pequeñas cuevas excavadas con explosivos por los alemanes. Semi ocultas entre el espeso matorral y en diferente estado de conservación contienen numerosos restos metálicos entre los que rebuscando en la tierra puede encontrar la parte inferior de un proyectil de mortero, alambradas…






Continuando la marcha pronto veréis los restos de la granja, está destruida en los combates fue testigo de la fuerte resistencia que los paracaidistas alemanes ofrecieron ante el intento de ruptura de carros e infantería provenientes de la ruta Cavendish.

La granja aun es hoy en día utilizada para guardar ganado pero se puede entrar entre las ruinas y ver lo poco que queda del sistema de trincheras que la protegía. Un panel indicador nos señala nuestra próxima parada, los restos de un Sherman que hoy en día sirven de homenaje a los caídos del PuIk 4 Pancerny.

Partiendo de la granja tomar el camino de la derecha, asciende en pendiente y tras caminar unos metros llegareis a la ruta Cavendish y al carro. Destruido por una mina anticarro, presenta daños en sus orugas y la torre caída en uno de sus costados, además de las placas con los nombres de los caídos una cruz formada por las cadenas de un carro preside el conjunto, el número del tanque aun es parcialmente visible en un lateral.




No pudiendo continuar caminado en dirección a Phantom Ridge y Coll Sant Angelo al vislumbrarse un incendio forestal en esa dirección, decidió regresar a Cassino. En la ciudad, totalmente reconstruida, apenas son perceptibles las huellas de los combates. Solamente una placa nos recuerda que es declarada ciudad mártir por el estado italiano y merecedora de la medalla de oro por los padecimientos sufridos.

En las afueras, cerca de la estación de tren que tanto sufrimiento causó a las tropas de Nueva Zelanda, se puede visitar el cementerio de la Commonwealth y el museo dedicado a la batalla de Montecassino, ambos se encuentran perfectamente indicados por paneles repartidos por toda la ciudad.

El cementerio de la Commonwealth
Se abre en una amplia explanada de un perfecto césped inglés donde pequeñas lapidas con los nombres de los caídos y los escudos de sus unidades permanecen aún bajo la atenta mirada del monasterio. Al centro, unos grandes bloques muestran más nombres de caídos entre los cuales nos sorprenden por su exotismo los de soldados pertenecientes a las divisiones indias.





Historiale di Cassino
Se trata de una muestra multimedia donde a través de diferentes salas con proyecciones y montajes audiovisuales se muestra la tragedia de la guerra en Italia, los orígenes de la batalla y sus consecuencias. Si esperáis ver grandes vitrinas con exposiciones estáticas este no es vuestro museo, apenas se exhiben armas o museos centrándose principalmente en el impacto visual de cada sección, destacan el video sobre al bombardeo de la abadía con un montaje espectacular entre imágenes de época y otro donde en un fondo de ruinas dos oficiales en 3 dimensiones, alemán y americano, se alternan explicando las tácticas que emplearon ambos ejércitos.





En el exterior se pueden ver los restos de un M-10 y visitar la consabida tienda y cafetería, decepcionante en cuanto a libros quizás los artículos de más interés son las camisetas y gorras con los escudos de las unidades participantes en la batalla y unas repicas de la Cruz de Montecassino.

Al término de la campaña el gobierno polaco en el exilio ordenó para la conmemoración de la batalla la creación de la denominada “Cruz de Montecassino”. Con 50000 unidades fabricadas se galardonaron con ellas a 48,498 combatientes a los cuales junto a la medalla se entregaba un documento acreditativo, sin embargo hoy en día la ausencia de un listado de nombres con los números de serie impide conocer sin este documento la precedencia de la medalla. Las restantes unidades, nunca entregadas, fueron almacenadas durante años y recientemente han sido puestas la venta a través de casas de subasta y tiendas especializadas, son fácilmente reconocibles por poseer números de serie siempre por encima del 48498.



Montecassino antes y ahora
No ha sido fácil encontrar fotografías de la época con lugares claramente identificables, pero tras muchos buscar he recopilado unas cuantas imágenes de la zona durante o al término de la batalla y su correspondiente hoy en día. Seguro que ofrecen un buen punto de referencia al visitante.






  
Bibliografía recomendada
Numerosos son los libros que de un modo u otro recogen la historia de Montecassino, de todos ellos me gustaría resaltar estos cuatro que abarcan desde la autobiografía, la novela o la historia militar.

Las golondrinas de Montecassino
Aunque no se trata de un libro histórico o bélico convencional no podía dejar la oportunidad de comentar esta desconocida obra que cayo ente mis ojos por casualidad mientras ojeaba novelas en una gran librería de mi ciudad y que me mantuvo atado a la silla durante todo un fin de semana.

El libro cuenta pequeñas historias que por un motivo u otro guardan algún tipo de relación con la batalla y abadía de Montecassino. Así seguimos la aventura de un joven maorí que visita el lugar donde combatió su abuelo ya fallecido en un intento de comprenderlo y encontrarse así mismo, el sargento Wilkins y su largo camino desde los campos de Texas al valle del Liri o la joven judía polaca que tras los campos de trabajo e Siberia abandona la Unión Soviética y llega a Palestina con las tropas del General Anders.

Como ya he dicho no es un libro de historia, es, si se me permite el juego de palabras, un libro de historias que dejan entrever poco a poco el trágico trasfondo de una batalla famosa pero con aspectos aun no tan conocidos para el gran público. Generales aliados ineptos, segregación racial entre las tropas de color, épicos viajes a través de las estepas rusas que finalizan en una inhóspita ladera italiana y claro está de la diáspora del pueblo polaco vista por los ojos y vivencias de la propia autora. No en balde Helena Janeczek aunque residente en Italia nace en Munich en el seno de una familia de origen judío polaco cuya impronta se ve durante el desarrollo de toda la novela.

Título: Las golondrinas de Montecassino
Autora: Helena Janeczek
Editorial: Tusquets Editores, colección andanzas
https://www.planetadelibros.com/libro-las-golondrinas-de-montecassino/88854#soporte/88854




En Tierra Inhumana
Escrito por Józef Czapski en 1949 narra en un estilo ágil las vivencias del autor desde su captura por parte de los soviéticos, su cautiverio, la creación del cuerpo polaco en la URSS y sobre todo las pesquisas realizadas en busca de la oficialidad desaparecida en la terrible masacre de Katyn. El testimonio es valiosísimo ya que es al autor a quien se le encarga la tarea de hacer listas de desaparecidos e intentar conocer el paradero de sus antiguos compañeros de presidio. Así mismo muestra en toda su crudeza las duras condiciones a las que se debieron enfrentar y las negociaciones realizadas entre polacos y soviéticos encaminadas a permitir su salida vía Persia.

Título: En Tierra Ihumana
Autor: Józef Czapski
Editorial Acantilado
http://www.acantilado.es/catalogo/en-tierra-inhumana/



Sin Capítulo Final
Autobiografía del propio Anders en la que narra en primera persona sus experiencias como prisionero, creación del cuerpo polaco, entrevistas con Stalin, Sikorski y otros altos mandatarios aliados así como sus acciones de guerra en Italia. Imprescindible para conocer la historia que condujo a los polacos a Italia y su amarga decepción al término de la guerra.

Título: Sin Capitulo Final
Autor: W.Anders
Editorial: Malabar





La Batalla de Montecassino
Estupenda crónica de la lucha por el monasterio, narra todas las acciones y decisiones entorno a esta mítica batalla de la Segunda Guerra Mundial. Sus mapas  y textos me han servido en mi viaje a la zona como una estupenda guía sobre el terreno. De lo publicado en nuestro idioma resulta imprescindible para aquellos interesados en profundizar en este escenario bélico.


Título: La Batalla de Montecassino
Autor: Matthew Parker
Editorial: Inédita Editores




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6 comentarios:

  1. quisiera saber el nombre de la sra. muy amable a cargo del cementerio polaco en monta cassino..
    yo iba caminando hacia la abadia y muy gentil me llevo en su auto hasta la abadia..
    atte.
    daniel sturlini

    ResponderEliminar
  2. quisiera saber el nombre de la sra. muy amable a cargo del cementerio polaco en monta cassino..
    yo iba caminando hacia la abadia y muy gentil me llevo en su auto hasta la abadia..
    atte.
    daniel sturlini

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  3. Hola. Yo tengo medalla y documento que acompaña. La guardo con mucho cariño. Era de mi abuelo

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    Respuestas
    1. Yo por desgracia perdí la medalla en cuestión , la vida de papá en Argentina no fue feliz, después de separarse de mamá se fue a vivir en un conventillo y murió en 1968......todas sus pertenencias se perdieron , apena s me quedan algunas fotos que por milagro sobrevivieron....

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  4. Hubo un soldado en la batalla que recibió una cruz victoria por capturar un puesto de artillería alemán, ¿quien era este soldado?

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