martes, 9 de octubre de 2018

DEPORTACIÓN EN LA URSS, KATYN Y LA CREACIÓN DEL II CUERPO POLACO


Renacida tras el fin de la Primera Guerra Mundial la flamante República de Polonia deberá enfrentarse con el advenimiento del nuevo conflicto mundial a una nueva partición auspiciada por las potencias agresoras en la campaña de 1939.  Acordada dentro de una clausula secreta del pacto Ribbentrop-Molotov, en él la Alemania nazi y la URSS, proceden al reparto territorial de sus zonas de influencia en el este que desembocará en la invasión germana del 1 de septiembre y la soviética 16 días más tarde. Derrotado pero sin haber capitulado, el país fue desmembrado en un durísimo régimen de ocupación que tan sólo en la zona soviética supuso la deportación en condiciones inhumanas de miles de sus habitantes, así como el encierro y desaparición de la mayor parte de la oficialidad polaca capturada al termino de los combates.

Ejecución en Katyn , fotograma de la pelicula Katyn
Prisioneros en la URSS
Acusados de delitos, reales o ficticios, el destino de los deportados polacos será el de trabajar como mano de obra esclava en minas y fábricas de la Unión Soviética. Siberia, Kolyma, Kamchatka serían alguno de los destinos donde por efecto del trabajo agotador, mala alimentación y el clima extremo fallecerán a millares.  Ejemplo de todos ellos podrían ser las vivencias de Zygmund Kornas que con 17 años y acusado de pertenecer a los Boy Scouts sería enviado a un campo de trabajo en la tundra. Tras ser torturado y golpeado por miembros del NKVD buscando su confesión como espía, sufriría un infernal trayecto en ferrocarril hasta Arkangel desde donde, en una barcaza, cruzará el Mar Blanco hasta el de Barents, para ya a pie y tren llegar a su destino. Allí, junto a sus compañeros de viaje se verá forzado a construir su propio campo de trabajo a orillas del río Pechora. Obligado a cavar en el duro permafrost en extenuantes jornadas de 12 horas pronto descubrió la trampa que suponía intentar cumplir con la cuota de trabajo asignado para conseguir más comida. Prácticamente imposible de alcanzar, el penado entraba rápidamente en un declive físico que bien por desnutrición o enfermedad acababa en poco tiempo con los más débiles. Sin medios y, dado la enormidad de las distancias sin posibilidad de fuga, la inventiva era el único medio disponible para paliar la situación de los presos. Según su propio testimonio Kornas enseguida aprendió de un reo veterano a cocer agujas de pino y ciertos arbustos para obtener vitamina C o a fingir enfermedades para dispensarse de las tareas más pesadas. Tras la amnistía promulgada por Stalin, es trasladado a un campo cercano a Moscú desde el cual  recorrerá más de 2000 km usando medios de fortuna para alcanzar a finales de noviembre 1941 al emergente Ejército Polaco. Tal era su estado físico, situación habitual entre los refugiados que querían alistarse, que debió pasar un periodo de recuperación hasta febrero de 1942, fecha en la cual quedará oficialmente incorporado a filas. (1)

Prisioneros polacos en la URSS
Poniendo esta tragedia en cifras se estima que tras la invasión soviética se deportaron en cuatro grandes oleadas a unos 140000 campesinos en febrero de 1940, 60000 personas de familias políticamente sospechosas en abril 1940, 80000 refugiados huidos de la zona de ocupación alemana en junio de 1940  y entre mayo-junio de 1941 otros 50000. Algunos autores aumentan estas cifras hasta alcanzar los 500000 o incluso el millón sobre una población que en el censo de 1931 se estimaba en 32 millones. La tasa de mortalidad de todos ellos se fija en una 10% durante el transporte y del 30% por cada año trascurrido en los campos de trabajo. (2)

Si dramática era la situación de todos estos civiles no menos trágica resultaba la de los militares prisioneros tras la invasión de 1939. Capturados por el ejército rojo en septiembre y octubre, el grueso de los oficiales será internado en los campos de Starobelsk Kozelsk y Ostashkov en un número que en abril de 1940 se cifraba en 8700 oficiales y cerca de 7000 suboficiales y soldados. Paralelamente una serie de oficiales escogidos serían encarcelados en diferentes prisiones como la conocida Lubianka, mientras otros muchos militares se esparcirían por toda la Rusia soviética en campos de trabajo alcanzando lugares tan lejanos como la remota Kamchatka, hasta totalizar unos 200000 hombres. (3)

Sobre la vida de los internados la autobiografía de Józef Czapski nos ofrece un valioso testimonio. Capturado el 27 de septiembre de 1939 será trasladado a pie por camiones y ferrocarril en un convoy, al que paulatinamente se sumarían más y más oficiales, siguiendo la ruta Lvov, Tarnapol, Volochyska hasta alcanzar su destino en Starobelsk. Allí con sus compañeros permanecerá encerrado en penosas condiciones dentro de un antiguo convento abandonado tras la revolución rusa. Czapski narra en sus memorias cómo los hombres a pesar de los piojos dormían apiñados cubiertos de papeles provenientes de una antigua biblioteca para protegerse del frío que ese invierno alcanzó los 30 grados bajo cero. Obligados a trabajar, los prisioneros pronto organizaron charlas y conferencias clandestinas impartidas por oficiales con titulaciones en letras o ciencia, así como lecturas de los escasos libros que afloraban. Entre ellos la trilogía de H.Sienkiewicz compuesta por A Sangre y espada, el Diluvio y el Señor Wolodyjowski sería de los más populares. (4)

Jozef Czapski

Acuerdo polaco-soviético 1941 y creación del II Ejército Polaco
El 22 de junio de 1941 las tropas de Hitler inician la invasión de Rusia, fruto de la cual Stalin necesitado de toda ayuda auspicia el pacto de cooperación con Churchill y el 30 de julio el acuerdo Sikorski-Maisky entre la Unión Soviética y el gobierno polaco en el exilio. Ampliado por una alianza militar firmada en Moscú el 14 de agosto, retomaba las relaciones diplomáticas entre ambos países, sentando las bases para la formación de unidades combatientes polacas destinadas a luchar contra el ahora enemigo común. Construidas entorno a prisioneros y deportados “amnistiados” por Stalin estarían bajo mando polaco y sus suministros proporcionados por Rusia y Polonia en virtud del pacto de Préstamo y Arriendo con Gran Bretaña.

Todo ejercito necesita un líder y el elegido para comandar el que se convertiría en el II Cuerpo Polaco será el General Wladyslaw Anders. Oficial de caballería liberado tras su paso por la Lubianka, allí sufrió toda clase de torturas y privaciones, escogerá al Coronel Okulcki como jefe de su aún embrionario estado mayor. Autorizado a la formación de dos divisiones de infantería y un regimiento de reserva, a finales de agosto de 1941 quedaran establecidos un puesto de mando en Buzuluk y acuartelamientos para la 5ª División en Tatischev y en Totskoie para el regimiento y la 6ª División.

Anders y Okulcki 
Pronto procedentes de los más remotos confines de la Rusia soviética, miles de andrajosos reclutas acompañados de mujeres y niños acuden a los centros de reclutamiento en tal número, que para finales de noviembre, no menos de 40000 hombres y cientos de civiles abarrotan los paupérrimos barracones y tiendas. Excediendo en 10000 el número de tropas que inicialmente había autorizado Stalin, nuevas negociaciones realizadas directamente entre el propio Anders, Sikorski y Stalin permiten aumentar esta cifra. No obstante y a pesar de las presiones rusas por enviar de manera inmediata a una de las divisiones al frente, el precario estado físico de los soldados, la falta de suministros y mandos además de la negativa de Anders a que sus unidades partan al combate de manera separada, hacen que el plazo fijado inicial fijado para octubre de 1941 sea aplazado.

Varios son los ejemplos recogidos en las memorias de Czapski que describen perfectamente esta falta de medios. La existencia de solo 100 fusiles para los 10000 hombres de la 6ª División, el uso de uniformes letones y estonios de gala antes de la llegada de prendas inglesas, falta de calzado entre las tropas que obligaba a los conductores a turnarse las botas durante sus servicios o el uso de losetas del pavimentos para la construcción de estufas. Tal era el estado de penuria, sin duda agravado por las reticencias rusas a la hora de proporcionar raciones y medicinas suficientes, que la tasa de mortalidad en los campos polacos durante el duro invierno de 1941 a 1942 oscilaba entre los 300-350 muertos al día. (5)

Polacos liberados del Gulaj
Siguiendo con el relato del propio Czapski, ya liberado del campo de Griasovieck al cual había llegado tras su paso por Starobelsk,  a su llegada a Totskoie es asignado a la Oficina de Protección al Soldado. En ella centrará sus esfuerzos en intentar paliar la mala situación de los combatientes, localizar a sus familiares dispersos por toda Rusia y a interrogar a todos los recién llegados sobre el paradero de los oficiales que aun internos no terminaban de presentarse en los centros de reclutamiento polacos. Estas pesquisas continuaron hasta desembocar en la creación de listas de desaparecidos que ya en diciembre de 1941 fueron citadas sin éxito en las conversaciones Sikorski-Anders-Stalin. Durante las mismas además de este punto se trasladó al dictador soviético las peticiones y quejas por falta de suministros y la posibilidad de mover las tropas a zonas de clima más benigno. Entre las opciones que se barajaron ya figura por parte polaca la posibilidad de dirigirse a Irán donde las facilidades para recibir suministros británicos serían mejores.

Reticente a permitir su salida de territorio soviético, Stalin si accedió a su traslado más al sur en un proceso que se inició en enero de 1942. Como destino se optó por desparramar al ejército en un amplio arco geográfico que comprendía Uzbekistan, Tadzikistan, Kirguizistan y Kazajstan hasta Stalinabad, Pamir o Dzalabad. Para todos ellos el estado mayor quedaría instalado en Yangiyol, cerca de la Uzbeca Taskent.

No obstante la situación, lejos de mejorar, empeora y a primeros de marzo de 1942 el General Jrulov, encargado de intendencia del Ejército Rojo, informa a  Anders que ese mismo mes las raciones suministradas por Rusia bajarían a 26000, cifras muy alejadas de las necesarias para cubrir las necesidades de los más de  70000 combatientes (6) y miles de mujeres y niños que los acompañaban. Sabedor del desastre humanitario que se avecina, Anders no duda en solicitar una entrevista de urgencia con Stalin que le recibe en Moscú junto a Molotov el 18 de marzo.

Éxodo a Irán
En sus memorias Anders plasma de manera detallada el tono y contenido de la conversación que se inicia con la queja polaca ante la falta de las raciones prometidas. Escudándose en la incapacidad norteamericana en enviar ayuda a la URSS y la difícil situación del país Stalin se compromete a alimentar y armar únicamente a 40000 combatientes. Ante esta disyuntiva, el general polaco solicita y consigue la evacuación inmediata a Irán del personal militar y civil que no pudiese ser mantenido por los soviéticos. Sorprendido por la rápida y afirmativa respuesta de Stalin, nuevamente expone y entrega una relación de los oficiales desaparecidos que a pesar de la orden de amnistía aún no se habían presentado. El dictador soviético, en un alarde de cinismo, eludirá una vez más la respuesta con vagas excusas.

Esta primera oleada de refugiados que por iniciativa de Andes incluiría civiles, estará compuesta por unas 40000 personas que realizarán el trayecto en ferrocarril hasta krasnowodsk y desde allí en barco a Pahlevi. Es necesario hacer notar que, según las propias palabras del general polaco, este recibió presiones rusas para enviar primero a las unidades que contaban ya con cierta preparación militar y por parte de los ingleses al fin de evitar acoger en Irán al personal no combatiente. En ambos casos y asumiendo plenamente la responsabilidad de su decisión, se niega aduciendo razones humanitarias y militares al no querer abandonar al hambre a miles de refugiados o dejar sin protección al grueso de su ejército aun en Rusia. En total, entre el 24 de marzo y el 4 de abril de 1942, parten de la URSS unos 33000 militares y no menos de 10000 civiles, entre los cuales se encontraban 3000 niños.

Stalin, Anders, Sikorski en Moscu
No obstante lejos de solucionarse, las relaciones entre las autoridades soviéticas y polacas no dejan de tensarse. A la falta de alimentación y enfermedades se une la del equipo necesario para armar a la totalidad de los 40000 combatientes que aún permanecían en Rusia. Anders decidido a sacar al mayor número de hombres y mujeres no pierde la oportunidad de presionar en  ese sentido a Sikorski durante una serie de reuniones que mantienen en Reino Unido a finales de abril de 1942. Durante las mismas conocerá a Wiston Churchill al que también hará participe de sus inquietudes acerca del futuro que deparaba a sus tropas. Fruto de estas y otras gestiones diplomáticas auspiciadas por el Foreign Office, ahora interesado en utilizar a las tropas polacas para proteger sus intereses petroleros en Persia, el 7 de julio el embajador británico Sir Archibald Clark Kerr comunica a Anders la aceptación por parte de Molotov a la evacuación del resto de sus unidades. Esa misma noche un telegrama de Moscú ratificaba la decisión que permitiría la salida entre el 5 y 25 de agosto de 1942 a 44000 hombres y 25000 civiles.


Niños polacos en Irán-Persia
En este punto las memorias de Czapski dan unas cifras estremecedoras que ilustran a la perfección las terribles dificultades a las que se debieron enfrentar. Aquejados de tifus, malaria, fiebre tifoidea o disentería no menos del 40 por ciento de los combatientes fueron atendidos en los centros de enfermedades infecciosas. Fallecerían unos 2000 hombres por estas causas durante su estancia en el Turquestán ruso.

Tras las salida de todos ellos las autoridades soviéticas rápidamente adoptaron medidas destinadas a detener la huida de los cientos de miles de deportados y prisioneros que aún permanecían en su territorio. Para ello el 16 de enero de 1943 se anuncia de manera unilateral que todos aquellos polacos que siendo oriundos de las zonas ocupadas por la URSS y aun permaneciesen en su territorio serían desde entonces considerados como ciudadanos soviéticos

A estos miles de refugiados que cruzaban la frontera con Irán se incorpora un insólito pasajero que alcanzará una enorme popularidad entre los hombres y mujeres que componían el II Cuerpo. El 8 de abril un grupo de soldados en tránsito por Hamadan, estación en su camino a Teherán, compran a un niño local un cachorro huérfano de oso pardo con apenas tres meses. Bautizado como Wojtek, este osezno rápidamente se gana el cariño de las tropas especialmente entre los componentes de la 22 Compañía de Suministros a la cual queda agregado como mascota. Alistado oficialmente con el rango de soldado, más tarde ascendería a cabo, acompañará a las tropas en su periplo a Italia y su terrible cita con la historia en la batalla por Montecassino. Allí, en un terreno especialmente abrupto, transportará no menos de 100 proyectiles de 25 libras, motivo por el cual su silueta sobre un fondo verde y  acarreando una bala de cañón se convertirá en el símbolo de la unidad. Finalizada la guerra, será licenciado con honores, pasando el resto de su vida en el Zoo de Edimburgo recibiendo visitas y regalos de sus queridos veteranos hasta su muerte en diciembre de 1963.




Aunque pudiese pensarse que los hombres de Anders eran, no les faltaban motivos para ello, acérrimos opositores al régimen soviético, un pequeño número de oficiales simpatizaba bien por interés o convicción con sus “anfitriones” rusos. Entre ellos el más destacado era sin duda Zygmunt Berling, oficial condecorado con la VirtutiMilitari por su participación en la guerra polaco-soviética de 1920, no tuvo participación activa en la campaña de septiembre al haber sido retirado del ejército por su conducta inapropiada en 1939. Capturado en Vilna es encerrado en el campo de Starobielsk de donde y gracias a su presunta actitud favorable sería enviado a Moscú. Con la amnistía se une como Teniente Coronel a las tropas polacas para, a pesar de la antipatía que despertaba al propio Anders, ostentar puestos de relevancia en el estado mayor de la 5ª División y la dirección del campo de transito ubicado en Krasnowodosk. Precisamente de este destino y durante la evacuación a Irán, desertará acompañado de otros oficiales motivando su condena a muerte in absentia  por una corte marcial constituida el 25 de julio de 1943.Tras su fuga se establece bajo el paraguas de Stalin la denominada Unión de Patriotas Polacos entre los que figuraba el propio Berling y Wanda Wasilewska. Germen del futuro gobierno polaco pro comunista, su creación daría pie a la formación de su propio ejército que con el nombre de Ejercito Popular Polaco o LWP, Ludowe Wojsko Polskie, quedaría al mando de Berling. Expandido gracias al reclutamiento de miles de polacos que aun permanecían en la URSS, algunas de sus unidades tendrán una acción destacada en la batalla de Lenino y la toma de Berlín en mayo de 1945.

Zygmunt Berling
II Cuerpo Polaco en Oriente Medio
Confirmada la salida de las primeras tropas de la URSS Sikorski ordena en abril de 1942 la creación del Cuerpo Polaco en Oriente Medio al mando del General Józef Zajac. Situado en Quastina, Palestina, aglutinaba en el marco de la 3ª División de Fusileros Carpática, General Kopanski, a las tropas provenientes de Rusia en la primera oleada y a la experimentada Brigada Independiente de Fusileros Carpática. Esta unidad se había formado en Siria con combatientes  huidos tras la caída de Polonia en 1939 y que a pesar de la derrota francesa en mayo de 1940 habían continuado la lucha con ayuda británica. Compuesta por tres batallones de infantería y una unidad de caballería se distinguió especialmente en su defensa del perímetro de Tobruk junto a la 9ª División de Infantería Australiana y en la batalla de Gazala. Al término de las operaciones y antes de su envío a Palestina la unidad había sufrido más de 600 bajas, sobre un total de 5000 hombres.

Con esta unidad y la llegada del resto de refugiados el 12 de septiembre de 1942 Sikorski ordena la creación del Ejército Polaco en el Este. Al mando de Anders se componía de las divisiones de infantería 3ª,5ª,6ª y 7ª  estacionadas para su entrenamiento en un arco de 140 km al norte de Bagdad que abarcaba  Qizil Ribat, Kirkuk y Mosul. Tras un primer periodo de adaptación y entrenamiento se realizó una reorganización con el personal disponibles dando lugar a la  3ª División de Fusileros Carpática, la 5ª División de Infantería Kresowa y la 2ª Brigada Acorazada (en 1945 daría lugar a la 2ª División Acorazada Varsovia) el resto del personal sería destinado a reforzar al resto de unidades polacas estacionadas en Inglaterra.

Tropas polacas en Irak
El 27 de mayo de 1943 Sikorski realiza una visita de inspección a las tropas durante la cual se ordena la selección de una unidad táctica dentro del ejército que pasará a denominarse como II Cuerpo Polaco. Desgraciadamente durante su viaje de regreso a Inglaterra  fallecerá en Gibraltar el 4 de julio de 1943 tras estrellarse su avión durante el despegue. Con su muerte la lucha por la causa polaca perdería a su máximo valedor antes las potencias aliadas.

Pocos días después se trasladan las unidades polacas a Palestina donde Anders recibirá la orden de Maitland Wilson, comandante británico en Oriente Medio, de tener listas sus tropas para el combate y fijar el calendario para su traslado al frente italiano. El 15 de diciembre de 1943 parte la 3ª División, seguida por la 5ª en enero de 1944 y la brigada acorazada en febrero. Tras su llegada quedarían incorporadas al VIII Ejército Británico.

Durante su paso por Palestina los hombres del II Cuerpo con religión judía se vieron en la disyuntiva de seguir fieles a su juramento de soldado o desertar y unirse a las organizaciones sionistas que ya se encontraban allí. Anders en sus memorias cuantifica en unos 3000 el número de hombres que abandonaron el ejército y optaron por permanecer en Tierra Santa. Con una considerable instrucción militar, serían una valiosa incorporación a la causa judía y uno de ellos, el entonces cabo Menajem Beguin, se convertirá con el tiempo en dirigente del Irgún y en 1977 a Primer Ministro de Israel. En cuanto a los civiles que acompañaron al ejército su destino no pudo ser más dispar. Inicialmente instalados en campos por Teheran, Pahlevi y Mashhad pocos meses después serían trasladados a destinos tan lejanos y exóticos como Líbano, Palestina, India, Uganda, Kenia, Rodesia, Suráfrica, Nueva Zelanda o México. Finalizada la guerra y temiendo las represalias del nuevo estado polaco de corte comunista la mayoría optará por reanudar una nueva vida en el exilio.


¿Dónde están los oficiales?     
Esta era la pregunta que una y otra vez se hacían los hombres de Anders ante la ausencia de sus compañeros y que por medio de la prensa alemana tuvo su respuesta el  13 de abril de 1943. Ese día se conocía la aparición en los bosques de Katyn, Smolensko, de los cadáveres de miles de oficiales polacos prisioneros tras la campaña de 1939. Conocida la terrible noticia el gobierno polaco en el exilio eleva 4 días más tarde una petición a la Cruz Roja Internacional para que realice sobre el terreno las pesquisas oportunas que sirviesen para aclarar lo sucedió y corroborar la acusación alemana sobre la autoría soviética de la misma. Esta petición será aprovechada por Stalin el 25 de abril para, alegando complicidad con el enemigo común y hostilidad ante la URSS, romper las relaciones diplomáticas que aunque muy deterioradas aun mantenían. Para entonces el líder ruso ya tenía en mente la creación del embrión de su propio gobierno polaco y que tras la victoria sobre los alemanes actuase bajo sus órdenes en la nueva Polonia. Este con el nombre de Unión de Patriotas Polacos vería la luz de manera oficial en junio de 1943.

cruz roja en Katyn
oficial polaco condecorado enterrado en katyn
Hoy en día se puede afirmar que en las matanzas se ejecutaron en diversas localizaciones cerca de 22000 prisioneros, unos 4000 de Starobelsk, 5000 de Kozelsk y 6500 de Ostashkov más civiles, funcionarios y otros categorizados como enemigos del estado. La matanza promovida por Beria, responsable del NKVD, y aprobada por el Politburó con presencia del propio Stalin el 5 de marzo de 1940 fue realizada entre abril y mayo mediante disparos en la cabeza para seguidamente proceder al enterramiento de los cuerpos en fosas comunes.

Entre los ejecutados se pueden encontrar oficiales de toda graduación y arma, contándose 7 capellanes, un almirante, no menos de 14 generales, 24 coroneles, 79 tenientes coroneles, 17 capitanes de la armada, 200 pilotos, más de 3000 suboficiales así como civiles, funcionarios, profesores de universidad, intelectuales y una mujer, Janina Lewandowska. Hija del general  Józef Dowbor-Muśnicki, y pionera de la aviación se incorporó a filas tras el ataque alemán en el 3º Regimiento de aviación estacionado en Poznan, capturada por los soviéticos y encerrada en Kozelsk se cree que fue ejecutada junto al resto de oficiales del campo.

Janina Lewandowska
Paradójicamente la masacre, negada durante décadas por el gobierno de la URSS, se reconocerá solo tras la caída del muro y el desplome del estado soviético, supuso junto a la muerte de Sikorski, un punto de inflexión en la pérdida de influencia para el gobierno polaco en el exilio. Sin su máximo valedor ante los líderes occidentales y rota las relaciones con Stalin, la defensa de un estado polaco democrático que mantuviese sus fronteras previas a 1939, no dejaba de ser más que una mera molestia en las negociaciones que rusos y americanos mantenían para diseñar la Europa de postguerra. Fruto de ellas, primero en Teherán y más tarde en Yalta, se consideraría la nueva frontera oriental la línea de demarcación establecida tras el armisticio de 1918. La llamada línea Curzon, que nunca se aplicó pero que los diplomáticos soviéticos utilizaron como herramienta, fijaba una teórica frontera que de norte a sur y al este de Bialystok y Lublin dejaría fuera del territorio nacional a históricas localidades como Lwov Wilno y Brzesc. Finalmente y con ligeras variaciones, esta será la nueva frontera que se impondrá y que ha sido mantenida hasta hoy en día.

katyn cuerpo atado
Władysław Anders, una vida al servicio de Polonia.
Anders nace el 11 de agosto de 1892 en una pequeña localidad próxima a Varsovia dentro de la zona polaca perteneciente, como consecuencia de las particiones del siglo XVIII, a la Rusia zarista. Tras finalizar sus estudios en la Universidad Técnica de Riga se incorpora como cadete a la academia militar para oficiales de la reserva lo que le conducirá a participar en la Primera Guerra Mundial en el 1º Regimiento de Lanceros Krechowiecki. Recuperada la independencia tras el término de la Gran Guerra, se incorpora al renacido ejército polaco participando al mando del 15º de Ulanos de Poznan en el conflicto Polaco-Soviético de 1920. Debido a sus méritos obtendrá la Cruz de Plata y la máxima condecoración al valor, la Virtuti Militari.

Finalizada la guerra proseguirá sus estudios militares en Francia en el seno de  la prestigiosa Ecole Superieur de Guerre, para una vez graduado ocupar un puesto en el Cuartel General del Ejército Polaco al mando del General Tadeusz Jordan-Rozwadowski.

General Anders en Italia
En 1926 se produce el golpe de Piłsudski que dará lugar al autoritario régimen Sanacja. Anders aunque opuesto a este cambio no será destituido, recibiendo el mando de una brigada de caballería en 1931 y el generalato tres años más tarde.

El estallido de la Segunda Guerra Mundial le sorprende comandando la Brigada de Caballería Nowogródzka desplegada en la frontera con Prusia. Con ella participará en la batalla de Mława, las acciones de Minsk Mazowiecki y la segunda fase de la batalla por Tomaszów Lubelski. Informado de la invasión soviética tratara de alcanzar con sus hombres la frontera rumana o búlgara siendo capturado en las proximidades de Lwów el 29 de septiembre de 1939.

Sometido a torturas y encarcelado en la prisión moscovita de la Lubyanka desde febrero de 1940, será liberado tras la invasión alemana de la URSS en junio de 1941. Incorporado al mando de las unidades polacas, que gracias al acuerdo Sikorski-Maisky entre la Unión Soviética y el gobierno polaco en el exilio se conformaron con prisioneros y deportados. Embrión de lo que más tarde se denominaría como II Cuerpo Polaco  con ellas propiciaría su traslado a Irán, Irak y Palestina para finalmente participar en la batalla por Monte Cassino en mayo de 1944.

Anders en cautiverio
Finalizada la Segunda Guerra Mundial y desmovilizadas las tropas polacas en 1947 es despojado de su rango y ciudadanía por el régimen comunista impuesto en la Polonia de postguerra. Forzado al destierro desempeñara diferentes cargos en el aun denominado gobierno polaco en el exilio para el 12 de mayo de 1970 fallece en Londres para ser enterrado, siguiendo sus deseos, junto a sus hombres en el cementerio militar polaco de Monte Cassino. Tras la caída del comunismo y la llegada de la democracia a Polonia será póstumamente restituido de su rango y ciudadanía. Junto al yace desde 2010 su segunda mujer, Irena Anders, famosa actriz de la época que junto a la Polska Parada, había actuado para las tropas del II Cuerpo Polaco cantando entre otras la conocida canción Czerwone Maki na Monte Cassino “Amapolas roja en Monte Cassino”.




Alberto Boo
(1)   Zygmund Kornas, recopilado por K.Koskodan en No Greater Ally.
(2)   Historia Polski 1914-1989, PWN, Ryszard Kaczmarek. 320000 deportados, Historia Polski  1914-2005, PWN, Wojciech Roszkowski habla de 500000 y
Poland, A History, Adam Zamoyski Edit Harper Press alcanza el 1000000.
(3)   The Polish Army 1939-1945, Steven Zaloaga Edit Osprey
(4)   Józef Czapski hace referencia a la trilogía donde Sienkiewicz narra de manera novelada la lucha polaca contra las invasiones del siglo XVII. Premio nobel de literatura en 1905, dejará para la posteridad su celebérrima Quo Vadis?
(5)   No Greater Ally, K.Koskodan Edit Osprey
(6)   Anders cifra su número entre los 75000 y 78000


Bibliografía y agradecimientos
Agradecer a Ernest Kowalczyk, Coordinador de proyectos históricos y lingüísticos del Instituto Polaco de Cultura en Madrid, su inestimable ayuda a la hora de recopilar cifras sobre la deportación de civiles polacos a la URSS.

En Tierra Inhumana, Józef Czapski Edit Acantilado
No Greater Ally, K.Koskodan Edit Osprey
Poland, A History, Adam Zamoyski Edit Harper Press
Sin Capítulo Final, W.Anders Edit Alabar
The Polish Army 1939-1945, Steven Zaloaga Edit Osprey
The Pole on the Battlefronts of the Second World War, Brodecki-Wawer-Kondracki Edit Bellona

2 comentarios:

  1. Pero si los sovieticos mataron a tantos oficiales ¿De donde sacaron oficiales para el CE que colaboró con los aliados? Dos divisiones de infantería y una acorazada. Y una brigada paracaidista. ¿Me falta algo?

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  2. Gracias por tu pregunta, el ejercito polaco en el exilio que se creo en Francia y posteriormente se nutrió principalmente de aquellos soldados evacuados vía Rumania y emigrantes polacos. Estos ya contaban con sus propios cuadros de oficiales. En cuanto al formado en la URSS se nutrió de los oficiales supervivientes, ascensos de personal de tropa, antiguos militares deportados como civiles para ser mano de obra esclava, combatientes de la Karpatica cuando se reagruparon en Palestina etc etc

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