martes, 6 de noviembre de 2018

Gobierno Polaco en el exilio 1939 a 1990


El 17 de septiembre de 1939, el entonces Presidente de la República, Ignacy Moscicki, lanza desde el pequeño pueblo de Kuty (actualmente Ucrania) cerca de la frontera sur de Polonia, una proclama en la que transfería el poder y el nombramiento como nuevo presidente del estado a Władysław Raczkiewicz , Presidente del Senado. Esta decisión es tomada de conformidad con el artículo 24 de la Constitución de la República de Polonia, adoptada en abril 1935.

El 29 Septiembre 1939 Raczkiewicz, que ya estaba en París, hace su juramento constitucional en la Embajada de Polonia y se convierte en el nuevo Presidente de la República de Polonia. A continuación, nombra al general Wladyslaw Sikorski, como su primer ministro que tras relevar a EdwardRydz-Śmigły asume también el puesto de Comandante en Jefe de las Fuerzas Armadas polacas. Estas, aunque derrotadas en la campaña de septiembre consiguieron evacuar grandes contingentes de pilotos y solados que a través de Hungría y Rumanía llegan a Francia para formar nuevas unidades y continuar la lucha desde el exilio. Vitales durante la Batalla de Inglaterra hasta la entrada en la guerra de los Estados Unidos se convirtieron en el principal aliado de la sitiada Gran Bretaña.

Władysław Raczkiewicz


El gobierno establece su sede en Paris pero tras el desastre de mayo de 1940, se retira a Angers y finalmente con la caída de Francia, fija en Londres la que sería su residencia hasta su disolución con la llegada de la democracia a Polonia en los años 90. Reconocido por todos los gobiernos aliados, políticamente se trataba de una coalición del Partido Campesino Polaco, el Partido Socialista Polaco, el Partido Laborista y el Partido Nacional.

Tras el ataque alemán a la Unión Soviética en 1941, el Gobierno polaco decide, a pesar de la agresión del 39, establecer relaciones diplomáticas con la Unión Soviética. Gracias a este acuerdo cientos de miles de soldados y civiles polacos deportados por los soviéticos son puestos en libertad y pasan a engrosar las filas de las divisiones que el también liberado General Anders comienza a formar en la URSS. No obstante pronto surgen fuertes desavenencias entre el cuerpo polaco y las autoridades soviéticas que acrecentadas por las sospechas sobre el destino de la mayor parte de la oficialidad polaca capturada en 1939 provocan su evacuación a Irán y Oriente Medio. Allí ya como el II Cuerpo Polaco y bajo las órdenes de Wladyslaw Anders combatirán en el norte de África y la campaña de Italia.

A partir de 1942, el Gobierno polaco en el exilio gracias su ministro de exteriores Edward Raczynski y a correos clandestinos como Jan Karski da a conocer entre los aliados de las primeras noticias sobre el Holocausto Judío en el este de Europa.

En abril de 1943 los alemanes anuncian el descubrimiento en los bosques de Katyn de fosas comunes con los restos de miles de oficiales polacos asesinados por los soviéticos en 1939. Negado por Stalin, quien acusaba falsamente a los alemanes, y diplomáticamente aceptado por los aliados, es utilizado como excusa por el gobierno soviético para romper relaciones con los polacos. . Puesto que era evidente que sería la Unión Soviética,no los aliados occidentales, quienes liberarían Polonia de los alemanes, esta ruptura tendría consecuencias fatales para el país. En una desafortunada coincidencia en julio de 1943, Sikorski, ampliamente considerado como el más capaz de los líderes del exilio polaco, muere en un accidente aéreo en Gibraltar en julio de 1943. Le sucede como jefe del gobierno el menos carismático Stanisław Mikołajczyk.

Sikorski

Durante 1943 y 1944, los líderes aliados, especialmente Winston Churchill, tratan de lograr la reanudación de las conversaciones entre Stalin y el Gobierno polaco en el exilio. Sin embargo, Katyn, las pretensiones de Stalin para anexionar el este de Polonia a Ucrania y Bielorusia a cambio de tierras en Alemania y su intención de establecer un gobierno pro comunista, hace que estos esfuerzos estuviesen destinados al fracaso.

Mikołajczyk insistió en la defensa de la frontera oriental pre-1939 (la Línea Curzon y la región Kresy) como base para la futura frontera polaco-soviética. No obstante el desarrollo de la guerra y la entrada de las tropa soviéticas permite a Stalin tener una posición de fuerza y negarse a cualquier tipo de cesión en las negociaciones. Con Polonia ya “liberada” surge un gobierno pro comunista y voces que como Wanda Wasilewska piden la incorporación de Polonia a la URSS. En noviembre de 1944, a pesar de su desconfianza de los soviéticos, Mikołajczyk regresa al país y toma cargo en el nuevo gobierno establecido bajo los auspicios de las autoridades de ocupación soviéticas. Muchos exiliados polacos se opusieron a esta acción, creyendo que este gobierno era una fachada para el establecimiento del régimen comunista en Polonia. Tras perder unas elecciones que se demostraron más tarde fraudulentas, Mikołajczyk deja Polonia en 1947.




Mientras tanto, el Gobierno polaco en el exilio había mantenido su existencia, pero Francia el 29 de junio de 1945, los Estados Unidos y el Reino Unido el 5 de julio de 1945 le retiran su reconocimiento. Las Fuerzas Armadas Polacas en el exilio fueron disueltas en 1946-47, y dado que la mayoría de sus miembros, no pueden volver con seguridad a la Polonia comunista, se establecen en otros países. Los polacos de Londres desalojados de la embajada en Portland Place se quedan sólo con la residencia privada del presidente en el 43 Eaton Place. El Gobierno en el exilio convertido ya en mero símbolo de la resistencia poco a poco va perdiendo apoyos y finalmente la República de Irlanda, la España franquista y la Ciudad del Vaticano (hasta 1979) fueron los últimos países en reconocer a este gobierno en el exilio.

En 1954, diferencias políticas provocan una escisión en las filas del Gobierno en el Exilio. Un grupo, que dice representar al 80% de los 500.000 polacos anti-comunistas exiliados desde la guerra, se opuso a la continuación Presidente August Zaleski en el cargo cuando su mandato de siete años ya había expirado. Como consecuencia se forma un Consejo de Unidad Nacional en julio de 1954 el cual establece un “triunvirato” a ejercer las funciones de jefe de Estado, integrado por Tomasz Arciszewski, el general Wladyslaw Anders, y Edward Raczynski. Sólo la muerte Zaleski en 1972, permite reunir nuevamente a los dos grupos de exiliados.

Poco a poco algunos exiliados, como el Primer Ministro Hugon Hanke en 1955 y su predecesor Stanislaw Mackiewicz en 1956, animados por promesas de perdón y trabajo en la nueva administración comunistas aceptan regresar a Polonia.

A pesar de estos contratiempos, el Gobierno en el Exilio continuó en existencia. Cuando el régimen soviético en Polonia llegó a su fin en 1989, todavía existía en Londres un presidente y un gabinete con ocho reuniones cada dos semanas en Londres. Sin poder político real si contaba con la lealtad y el apoyo de los cerca de 150.000 veteranos polacos y sus descendientes que aun vivían en Gran Bretaña.

En diciembre de 1990, cuando Lech Wałęsa se convirtió en el primer presidente post-comunista de Polonia, recibe de manos del último presidente del Gobierno en el Exilio, Ryszard Kaczorowski, los símbolos de la República de Polonia (el estandarte presidencial, los sellos presidenciales y estatales, las cintas presidencial, y el texto original de la Constitución de 1935. En 1992, medallas militares y otras condecoraciones concedidas por el Gobierno en el exilio fueron reconocidas oficialmente en la renacida Polonia.

Presidentes del Gobierno Polaco en el exilio
Władysław Raczkiewicz  Septiembre 1939 - Junio 1947
August Zaleski Junio 1947 - Abril 1972
Stanisław Ostrowski Abril 1972 - Marzo 1979
Edward Raczyński Abril 1979 - Abril 1986
Kazimierz Sabbat Abril 1986 - Julio 1989
Ryszard Kaczorowski Julio 1989- Diciembre 1990


 2009 Ryszard Kaczorowski visita Katyn


3 comentarios:

  1. Puesto que era evidente que sería la Unión Soviética no, los aliados occidentales, quienes liberarían Polonia de los alemanes,
    La coma te ha jugado una mala pasada, debería ir delante del "no". Para indicar que la liberación de Polonia de la ocupación nazi la realizarían los soviéticos y "no" los aliados.
    Por lo demás muy interesante este artículo. No sabía que España había mantenido el reconocimiento del gobierno en el exilio, pero eso explica que fuera Polonia la que pidiera el boicot a España en la ONU cuando al acabar la IIGM España pidió entrar en dicha organización.

    ResponderEliminar
  2. Muy cierto, sera debidamente arreglado. Gracias por leer lo. Efectivamente el anticomunismo del regimen franquista supongo que influyo en ese se tido

    ResponderEliminar
  3. Gracias por este artículo, me ayudo a entender porque un antepasado mío se salvó le Holocausto por estar prisionero en Siberia como integrante del ejército palacio

    ResponderEliminar